El Viejo Hombre-Sauce es un árbol que vive en el Bosque Viejo. Es astuto y malvado, y su influencia se extendía por todo el bosque. Los cuatro Hobbits se lo encontraron por el camino, y su poder era tal que los adormeció y se “tragó” a Merry y Pippin. La intervención de Tom Bombadil hizo que liberara a los Hobbits.
El personaje del Viejo Hombre-Sauce no apareció por primera vez en El Señor de los Anillos. Lo hizo con anterioridad en Las Aventuras de Tom Bombadil, un poema de 1934:
Aparentemente el Hombre-Sauce es un viejo árbol pero con ciertas características y poderes. También se habla de un espíritu, un espíritu que tenía en el interior. Dicho esto, es difícil no pensar en los Ents y los Ucornos/Huorns. Como vemos en la correspondiente FAQ, los Ents son espíritus venidos desde lejos (enviados por Eru) para proteger las olvar (plantas, cosas que crecen con sus raíces en la tierra) y todo parece indicar que los Ucornos son Ents arbóreos.
¿Podría ser el Hombre-Sauce un Ucorno? ¿Podría ser otra “cosa”, otro ser?
No sabemos demasiado del Hombre-Sauce pero sus características principales (es un árbol, o tiene apariencia de árbol, tiene espíritu y es hostil) las comparte con los Ucornos. Vive en el Bosque Viejo, del que se dice:
Sí, parece evidente que en el Bosque Viejo había Ucornos, pero ¿podemos decir que el Hombre-Sauce es uno de ellos? Todo parece indicarlo, pero hay que mencionar algo en contra: no se mueve. No parece moverse, ni siquiera cuando Sam prendió fuego a la yesca y chamuscó la corteza del árbol. Y los Ucornos, en principio, sí se mueven. Aunque también podríamos considerar que este ser hubiera ido un paso más allá en su “arborización”, siendo incapaz de moverse, si bien, esto no deja de ser una conjetura.
¿Pero podría ser el Hombre-Sauce otro tipo de ser diferente a los Ucornos? En realidad, si asumimos que el Hombre-Sauce tiene espíritu (y así parece), no. Veamos: tras la finalización de la escritura de El Señor de los Anillos, que no de su publicación, Tolkien escribe las últimas versiones de la Ainulindalë, los Anales de Aman y una nueva revisión del Quenta Silmarillion. Y en su mitología aparece el nuevo concepto de que solo Eru podía crear: “...y Melkor, desde que se rebelara en la Ainulindalë antes del principio, nada podía hacer que tuviera vida propia ni apariencia de vida, así dicen los sabios” (Los Anales de Aman, El Anillo de Morgoth, p.92). A partir de este momento Tolkien distingue entre Creación y Hechura.
Por esto último, todo ser encarnado (con espíritu, fëa) ha de provenir de Eru. Eru es quien otorga ese fëa. Cuando Tolkien se preguntaba qué origen tenían los Orcos, considerando a estos seres encarnados, decía “deben ser corrupciones de algo que ya existía” (La Transformación de los Mitos, El Anillo de Morgoth, p.465). Y, de acuerdo con los textos y el legendarium de Tolkien, seres encarnados son Elfos, Hombres y Enanos, y Ents y Águilas, además de otros seres singulares (Tom Bombadil, ¿Huan?...) y los Ainur (Valar y Maiar como seres “angélicos”.
Tolkien no llegó a plantearse qué era el viejo
Hombre-Sauce, o al menos no tenemos constancia de ello. Y también no es nada
fácil otorgar un origen a un personaje que había surgido mucho antes de que se
estableciera en el legendarium esa diferencia entre Crear y Hacer (véase Tom Bombadil y los dragones).
Imagino que si Tolkien hubiera intentado saber de él, basándome en sus razonamientos sobre el origen de los Orcos en los textos de La Transformación de los Mitos, diría que sus palabras hubieran podido ser similares a estas:
El Viejo Hombre-Sauce es un espíritu en un árbol. Pero Eru no concede “vida”, fëa, al azar. Tampoco “parece” un Ainur, entonces por fuerza debe ser una corrupción de algo ya existente. Es lógico pensar en los Ents… Su espíritu debe haber venido cuando Yavanna pide ayuda para proteger las olvar. No todos eran buenos.
Mi opinión es que el Viejo Hombre-Sauce debe compartir origen con Bárbol. No veo otra posibilidad. Porque que sea un Maia es altamente inviable, ¿se habría atado tanto a su cuerpo hasta el punto de no poderse mover? Y que sea un ser diferente, inclasificable, debería ser siempre la última opción, cuando no existen otras.
Este espíritu del Hombre-Sauce debió descender con el de Bárbol, en un principio para proteger las olvar. Habrá quien no esté de acuerdo con su clasificación como Ucorno/Huorn y prefiera pensar en él como “espíritu que vive en un árbol”.