lunes, 13 de febrero de 2017

Tumularios

¿Qué son los Tumularios?


En El Señor de los Anillos, los cuatro hobbits —Frodo, Sam, Merry y Pippin— estaban en casa de Tom Bombadil cuando «oyeron hablar de los Grandes Túmulos y de los montículos verdes, y de los círculos de piedras sobre las colinas y en las hondonadas entre ellas» (La Comunidad del Anillo, p.159). Tras partir de casa de Tom se encontraron con esa región conocida como las Quebradas de los Túmulos (Barrow-downs), o Colinas de los Túmulos a partir de la nueva edición revisada de abril de 2023. Tal como describió Tolkien en la Nomenclatura, la guía que escribió para las traducciones de los nombres del libro, este lugar estaba formado por «colinas bajas y sin árboles en las que hay muchos “barrows”, es decir, túmulos y otros montículos sepulcrales prehistóricos» (El Señor de los Anillos: Guía de lectura, p.981).

«Pero aun mientras hablaba se volvió para mirar hacia el este, y vio que de aquel lado las lomas eran más altas y se alzaban por encima de ellos; y todas esas lomas estaban coronadas de montículos verdes, y en algunas había piedras erguidas que apuntaban hacia arriba, como dientes mellados que asomaban en encías verdes.»
La Comunidad del Anillo.
Niebla en las Quebradas de los Túmulos, p.167

            En estas colinas los hobbits descansaron y después de un sueño involuntario se encontraron envueltos en una niebla espesa, fría y blanca. Era de noche, y Frodo de repente se encontró solo. Alcanzó a ver una figura alta y oscura, dos ojos fríos, y sintió el apretón de una garra más fuerte y fría que el acero. Cuando recobró el conocimiento, «entendió que estaba encerrado, pero sin remedio en el interior de un túmulo. Había caído en las garras de un Tumulario, y sin duda ya estaba sometido a los terribles encantamientos de los Tumularios de los que hablaban las leyendas» (La Comunidad del Anillo, p.170-171). Finalmente acudió Tom Bombadil al rescate, sacando a los hobbits del túmulo.

            En los Apéndices de El Señor de los Anillos encontramos el origen de estos túmulos:

«Se dice que los túmulos de Tyrn Gorthad, como las Quebradas de los Túmulos se llamaron otrora, son muy antiguos, y muchos fueron levantados en los días de la Primera Edad por los antepasados de los Edain, antes de que cruzaran las Montañas Azules y penetraran en Beleriand, de la que Lindon es todo lo que queda ahora. Por tanto, esas colinas fueron reverenciadas por los Dúnedain después de su regreso; y allí tuvieron sepultura muchos de sus señores y sus reyes. [Dicen algunos que el túmulo en que el Portador del Anillo quedó encerrado había sido la tumba del último príncipe de Cardolan, que cayó en la guerra de 1409]».
Apéndice A. El Retorno del Rey. p.371

Hacia el final de la Segunda Edad, Elendil fundó el reino de Arnor en el norte, mientras que sus hijos, Isildur y Anárion, fundaron el reino de Gondor en el sur. Tras ocho reyes, las disputas entre hermanos por la sucesión al trono de Arnor ocasionaron la división del reino en tres: Arthedain, Cardolan y Rhudaur. Estos reinos fueron asolados por las tropas de Angmar, cuyo rey era el rey Brujo, señor de los Nazgûl. A mediados de la Tercera Edad, Rhudaur fue ocupada por hombres malévolos sometidos a Angmar y, tras la peste que asoló Eriador, llegó el fin de los Dúnedain de Cardolan «y los malos espíritus salidos de Angmar y Rhudaur entraron en los túmulos desiertos y se instalaron allí» (El Retorno del Rey, p.371).

«De sitios lejanos y oscuros vino una sombra, los huesos se agitaron en las tumbas. Los Tumularios se paseaban por las oquedades con un tintineo de anillos en los dedos fríos y cadenas de oro al viento. Los círculos de piedras salieron a la superficie de la tierra como dientes rotos a la luz de la luna.
Los hobbits se estremecieron. Hasta en la misma Comarca se había oído hablar de los Tumularios, que frecuentaban las Quebradas de los Túmulos, más allá del bosque.»
La Comunidad del Anillo.
En casa de Tom Bombadil, p.159-160

Esos «malos espíritus» fueron enviados por el mismo Rey Brujo, como Tolkien apuntó en un manuscrito posterior a la publicación de El Señor de los Anillos:

«[El Rey Brujo] Había sabido algo del país mucho tiempo atrás, en sus guerras con los Dúnedain y, especialmente, de los Tyrn Gorthad de Cardolan, ahora las Quebradas de los Túmulos, cuyas malignas criaturas habían sido enviadas allí por él mismo».
La búsqueda del Anillo, Cuentos Inconclusos ed. 2020, p. 379

            Estos seres recibieron el nombre de Tumularios por el lugar donde habitaban, tal como Tolkien los definió en la Nomenclatura: «Barrow-wights [Tumularios] Criaturas que moran en un túmulo «montículo de sepultura»» (El Señor de los Anillos: Guía de lectura, p.966).

            Tanto en el fragmento de El Retorno del Rey como en el manuscrito de Los Herederos de Elendil (Los Pueblos de la Tierra Media, p.230) se afirma que eran espíritus. Por otra parte, se dice que «los huesos se agitaron en las tumbas», lo que sugiere algún tipo de interacción con los restos humanos allí enterrados.

La naturaleza de estos espíritus, sin embargo, es un misterio; solo cabe especular. Como sabemos, ningún ser salvo Eru era capaz de otorgar fëa (espíritu). Los Tumularios no pueden ser, por tanto, creaciones del Rey Brujo o de Sauron; deben ser espíritus ya existentes a los que el jefe de los Nazgûl corrompió, o bien eran malignos por sí mismos. Podrían ser Maiar de escaso poder, Elfos, Hombres u Orcos; pero ninguno de estos orígenes parece resultar convincente.

         Personalmente, creo que este es otro caso en el que Tolkien no pensó en el origen de estos seres. Los Tumularios aparecieron por primera vez en Las aventuras de Tom Bombadil, un poema publicado en la revista The Oxford Magazine en 1934, junto con Tom y el Viejo Hombre Sauce. En aquel momento estos personajes eran ajenos a la mitología de la Tierra Media. Años después Tolkien incorporó a Tom Bombadil en El Señor de los Anillos, cuya redacción empezó en diciembre de 1937, y también a otros elementos del poema. Sin embargo, no parece que llegara a plantearse si el origen de los Tumularios podía explicarse dentro del legendarium y sus reglas, que, además, fueron evolucionando con el tiempo.