¿Qué son los Tumularios?
En El Señor de los Anillos, los cuatro hobbits —Frodo, Sam, Merry y Pippin— estaban en casa de Tom Bombadil cuando «oyeron hablar de los Grandes Túmulos y de los montículos verdes, y de los círculos de piedras sobre las colinas y en las hondonadas entre ellas» (La Comunidad del Anillo, p.159). Tras partir de casa de Tom se encontraron con esa región conocida como las Quebradas de los Túmulos (Barrow-downs), o Colinas de los Túmulos a partir de la nueva edición revisada de abril de 2023. Tal como describió Tolkien en la Nomenclatura, la guía que escribió para las traducciones de los nombres del libro, este lugar estaba formado por «colinas bajas y sin árboles en las que hay muchos “barrows”, es decir, túmulos y otros montículos sepulcrales prehistóricos» (El Señor de los Anillos: Guía de lectura, p.981).
En estas colinas los hobbits descansaron y después de un sueño involuntario se encontraron envueltos en una niebla espesa, fría y blanca. Era de noche, y Frodo de repente se encontró solo. Alcanzó a ver una figura alta y oscura, dos ojos fríos, y sintió el apretón de una garra más fuerte y fría que el acero. Cuando recobró el conocimiento, «entendió que estaba encerrado, pero sin remedio en el interior de un túmulo. Había caído en las garras de un Tumulario, y sin duda ya estaba sometido a los terribles encantamientos de los Tumularios de los que hablaban las leyendas» (La Comunidad del Anillo, p.170-171). Finalmente acudió Tom Bombadil al rescate, sacando a los hobbits del túmulo.
En los Apéndices de El Señor de los Anillos encontramos el origen de estos túmulos:
Hacia el final de la Segunda Edad, Elendil fundó el reino de Arnor en el norte, mientras que sus hijos, Isildur y Anárion, fundaron el reino de Gondor en el sur. Tras ocho reyes, las disputas entre hermanos por la sucesión al trono de Arnor ocasionaron la división del reino en tres: Arthedain, Cardolan y Rhudaur. Estos reinos fueron asolados por las tropas de Angmar, cuyo rey era el rey Brujo, señor de los Nazgûl. A mediados de la Tercera Edad, Rhudaur fue ocupada por hombres malévolos sometidos a Angmar y, tras la peste que asoló Eriador, llegó el fin de los Dúnedain de Cardolan «y los malos espíritus salidos de Angmar y Rhudaur entraron en los túmulos desiertos y se instalaron allí» (El Retorno del Rey, p.371).
Esos «malos espíritus» fueron enviados por el mismo Rey Brujo, como Tolkien apuntó en un manuscrito posterior a la publicación de El Señor de los Anillos:
Estos seres recibieron el nombre de Tumularios por el lugar donde habitaban, tal como Tolkien los definió en la Nomenclatura: «Barrow-wights [Tumularios] Criaturas que moran en un túmulo «montículo de sepultura»» (El Señor de los Anillos: Guía de lectura, p.966).
Tanto en el fragmento de El Retorno del Rey como en el manuscrito de Los Herederos de Elendil (Los Pueblos de la Tierra Media, p.230) se afirma que eran espíritus. Por otra parte, se dice que «los huesos se agitaron en las tumbas», lo que sugiere algún tipo de interacción con los restos humanos allí enterrados.
La naturaleza de estos espíritus, sin embargo, es un misterio; solo cabe especular. Como sabemos, ningún ser salvo Eru era capaz de otorgar fëa (espíritu). Los Tumularios no pueden ser, por tanto, creaciones del Rey Brujo o de Sauron; deben ser espíritus ya existentes a los que el jefe de los Nazgûl corrompió, o bien eran malignos por sí mismos. Podrían ser Maiar de escaso poder, Elfos, Hombres u Orcos; pero ninguno de estos orígenes parece resultar convincente.
Personalmente, creo que este es otro
caso en el que Tolkien no pensó en el origen de estos seres. Los Tumularios
aparecieron por primera vez en Las aventuras de Tom
Bombadil, un poema publicado en
la revista The Oxford Magazine en 1934, junto con Tom y el Viejo Hombre
Sauce. En aquel momento estos personajes eran ajenos a la mitología de la
Tierra Media. Años después Tolkien incorporó a Tom Bombadil en El Señor de los Anillos, cuya redacción empezó en
diciembre de 1937, y también a otros elementos
del poema. Sin embargo, no parece que llegara a plantearse si el origen de los
Tumularios podía explicarse dentro del legendarium y
sus reglas, que, además, fueron evolucionando con el tiempo.